Algo muy extraño no deja de darme vueltas a la cabeza.
Paseando por las maravillosas calles de Atenas, casualmente, el rumbo nos llevó al cementerio de la ciudad.
Disponíamos de tiempo y ansias de visitar y conocer todo lo nuevo que se cruzara a nuestro paso.
Traspasamos la enorme entrada del cementerio y nos adentramos en su interior donde lapidas y panteones cubrían nuestra vista.
Algún que otro oscuro cuervo se acercaba a nuestro paso y posado sobre alguna torcida cruz controlaba nuestros movimientos.
Durante la visita, la mayoría de comentarios estaban referidos a los fallecidos de edades tempranas.
También hicimos algunas críticas referentes a los panteones deteriorados y en estado ruinoso, hasta el punto de llegar a ver huesos humanos en el interior de un panteón.
De pronto divisé algo que me llamo poderosamente la atencion.
Era una tumba de un niño pequeño.
Me aproximé y vi ademas de una fotografia enmarcada del pequeño, varios muñequitos y recordatorios con inscripciones en el idioma nativo que no logre descifrar.
Observé detenidamente unos pequeños cervatillos de plástico que parecían estar pastando sobre la lapida y acercándome para observarlos mejor me lleve una gran sorpresa.
Del interior de la lapida escuche algo que me dejo muy sorprendido.
Salía una música muy suave.
Era como la melodía típica de una caja de música que se acciona dando vueltas a una llavecita.
Avise a Josep, que andaba algunos metros por delante, para decirle que se escuchaba una música de dentro de la sepultura.
Me respondió que eso no era posible, y lo mas seguro es que procediera de algún lugar cercano.
Comprové que no se creía lo que le decía y ni siquiera se acerco para comprovarlo.
No tiene ninguna lógica, lo se, pero eso fue lo que escuche y realmente parecía que salía del interior.
Solo se que la música se oía cuando me acercaba a la tumba y dejaba de oírse cuando me retiraba.
Lo curioso es que no dejo de recordarlo y no se me va de la cabeza.