Estaba todo organizado, como siempre, hasta el ultimo detalle: Camiseta naranja, chaqueta naranja, gorra naranja…
Todo a punto para vivir la gran experiencia de “El dia de la Reina” en Ámsterdam!
El gran dia amaneció gris y con lluvias débiles, pero a media mañana se despejo por completo, llegando incluso a salir el sol en algunos momentos.
Avalanchas de gente llegaban desde la estación de ferrocarril y se adentraban a la ciudad en masa con el ánimo de pasar un dia fantástico.
Durante todo el dia estaba restringido el trafico tanto el transporte público como los vehículos privados por toda la ciudad.
Por la mañana, la principal actividad de este día son los mercados libres o vrijmarket. Durante este día está permitido vender cualquier cosa al aire libre. Los niños venden sus juguetes usados, las familias venden todo tipo de trastos y no faltan quienes buscan el negocio vendiendo bebidas, bocadillos o cualquier tipo de ‘merchandising’ naranja.
Por la mayoría de calles se pede escuchar las mas variadas músicas a gran volumen y actuaciones en directo. En algunos momentos podías escuchar la música de varias fiestas a la vez por la proximidad entre ellas.
Los canales de la ciudad se llenan de barcos, a bordo de los cuales la gente vive intensamente la fiesta.
Lo típico es beber cerveza, aunque creo que allí se bebía de todo. Las calles, poco a poco se iban convirtiendo en auténticos depósitos de basura con botellas, latas y miles de papeles dando una extraña sensación.
En realidad la fiesta suele empezar la noche anterior, ya que desde hace bastantes años, los bares y discotecas suelen realizar celebraciones especiales con motivo de la ‘noche de la Reina’.
Curiosamente, la reina Beatriz cumple años el 31 de enero, pero cuando subió al trono decidió mantener la celebración en el 30 de abril para poder seguir disfrutando de las actividades al aire libre y el buen tiempo.
Es tradición que la monarca visite varias localidades del país durante este día.
Como por arte de magia al siguiente dia por la mañana estaba todo limpio, recogido y preparado para que de nuevo el transporte público y los vehículos privados pudieran ocupar de nuevo las calles de la ciudad.
Un dia inolvidable que recomiendo vivir.







