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miércoles, 27 de mayo de 2009

SECRETOS DE VENECIA

Mi primer viaje a Venecia fue lo que se llama una auténtica sorpresa.
Se convirtió en un fantástico fin de semana del mes de Junio de 2007.
Hasta el mismo momento de embarcar al avión, no sabía cual era el destino del viaje.
Ni por lo más remoto, me imaginaba que dentro de pocas horas estaría en Venecia.
¿Os imagináis tener que preparar un equipaje sin saber el destino?. No se piensa hasta que ocurre.
Afortunadamente he tenido el placer de visitar muchas ciudades de Europa y, sin duda alguna, si tengo que elegir el más maravilloso lugar: me quedo con Venecia.
Es un lugar parado en el tiempo.
Es una cuidad que uno se la imagina antes de verla.
Pero no voy a contar las maravillas que pude encontrar en tan fantástico lugar, ya que serian innumerables y seguro que en cualquier guía de viaje podréis ser informados con todo lujo de detalles.
Voy a contar algunos secretos que descubrí y que me asombraron.
Tal vez no sepáis que Venecia esta construida sobre un mosaico de mas de cien islas en medio de una laguna cenagosa. Pues bien, los primeros venecianos, descubrieron un sistema para la construcción de sus palacios y edificios. Lo más problemático para la estabilidad de los mismos era la cimentación. Para ello descubrieron una técnica infalible: clavaban pilotes de madera de pino que se hundían 7,5 metros en el suelo y que descansan sobre una arcilla compacta del fondo de la laguna. Los pilotes estaban unos pegados con otros, de modo que se creaba una superficie tan amplia como pilotes se iban clavando. Sobre esta base de madera, se empezaba a construir sus edificios con una piedra tipo mármol (llamada istria), y que se utilizaba para impermeabilizar cimientos, así, los pilotes no se pudren debido a la falta de oxigeno.
Este método resulto infalible y de ahí la robustez de la mayoría de los edificios. Muchos de ellos cuentan con una antigüedad de 400 años.
Otro de los muchos secretos que descubrí fue en relación a las famosas góndolas.
Los gondoleros forman parte del simbolismo y la mitología de Venecia.
La Góndola, de casco ligero y parte interior plana esta perfectamente adaptada para recorrer canales estrechos y poco profundos. Su construcción es totalmente artesanal y están fabricadas con nueve maderas. Para construir una góndola se necesitan tres meses y cuestan más de 120.000 euros.
Lo que mas me sorprendió fue que la parte delantera de la góndola no es completamente recta. Esta curvada 24 cms hacia la izquierda. Esta curvatura, que apenas se aprecia a simple vista, contrarresta la fuerza del remo, de modo que evita que la embarcación este dando vueltas constantemente.
Os aseguro que en mi segundo viaje a Venecia descubrí muchos mas secretos… y en el tercero, algunos más…

lunes, 25 de mayo de 2009

PRIMER CONTRATO (Angelina 4ª parte)

Una noche, Angelina y yo, quedamos para salir a divertirnos.
No sabíamos donde ir, y estuvimos un buen rato decidiendo. Se me ocurrió de repente, que podíamos ir a La Cueva (una sala de fiestas de la calle València, donde ella, había actuado en un par de ocasiones colaborando en homenajes de algunos amigos).
Sabíamos que había espectáculo todos los días, el precio era bastante económico y seguro que encontraríamos algún amigo del mundo del espectáculo para poder charlar un rato.
Le llamaban La Cueva por la forma de local: se descendía por unas escaleritas a una planta inferior donde había un gran salón. Paredes y mobiliario estaban pintados de negro y los camareros servían copas en una gran barra a la izquierda del mismo. En este salón, se podía charlar tranquilamente sin que la música molestara a los clientes. Desde esa zona se divisaba el escenario perfectamente, aunque a una distancia considerable. Al fondo, comunicaba con una gran sala, con un discreto escenario donde se representaban los espectáculos. De lunes a sábado, se representaba una función y los domingos dos, una de tarde y otra de noche.
El espectáculo se repetía diariamente, aunque cada artista podía cambiar sus números solistas según el público asistente.
El show estaba compuesto por una folclórica-cómica llamada Manoli la Torbellino, primera figura del espectáculo, Pedro Montes (cómico que acompaño a Angelina en su primer bolo) que hacía poco tiempo que lo habían contratado. Desiree, una showoman-vedette, que asombraba su parecido a Concha Velasco y, por último, Marvin Salas, un gran bailarín del Barcelona de Noche. Además de los artistas fijos, normalmente, se contrataba a un artista invitado. En aquella época solía estar Maribel, una cantante que cantaba temas de Paloma San Basilio o José Hita, imitador de Freddy Mecury.
Ilusionados llegamos al local dispuestos a pasarlo en grande.
Nos entretuvimos en la entrada del mismo, observando las fotos de los artistas que actuaban.
Nos llamó la atención, un gran marco con una fotografía de una famosa folclórica llamada MACARENA DEL RIO (muy conocida, sobretodo en Andalucía). El motivo de la gran foto, se debía porque se le dió el titulo de “Madrina de La Cueva”. (en la fotografia, a mi lado, Macarena del Rio).
Descendimos por la escalera y llegamos al salón donde nos encontramos con Manoli la Torbellino, que estaba sentada tomando una copa en la barra.
La conocíamos de los homenajes anteriores y, al vernos, nos saludo con su simpatía característica.
- Como va todo, nos dijo,
Le respondimos que muy bien y que veníamos a ver el espectáculo.
- Ah, pues ya que estáis aquí, voy a cambiar mi número, así veis mi bata de cola nueva y me decís que os parece.
Nos pareció un detalle por su parte el cambiar su número solista por nosotros.
Al momento llegó Pedro Montes y, dándonos un abrazo, se unió a nosotros, agradeciéndonos la visita.
- No sabíamos que trabajabas aquí, le dijo Angelina.
- Hace poco que me han contratado, aunque trabaje aquí en otras temporadas.
- Ya nos diréis que os parece el espectáculo.
En ese momento Pedro pidió una copa a Paco, uno de los dueños del local, que estaba tras la barra sirviendo.
Pedro, en ese momento le dijo a Paco,
- ¿Conoces a Angelina?
- La ví. en los homenajes pero no tuve el gusto de conocerla – le respondió
- Trabajaba en el Horóscopo hasta que lo cerraron y ahora hacemos algunos bolos de vez en cuando.
- Y el es Ricardo. Ha confeccionado todo su vestuario.
- Hola Ricardo – me dijo -, me gusta mucho el vestuario que lleva Angelina.
- ¿Te dedicas a coser? - me preguntó.
- La verdad es que no. Mi trabajo es otro, pero coso por hobbie y por amistad con Angelina – le respondí
- Pues cuando tengas tiempo quiero que me hagas uno para mí – interrumpió Manoli, La Torbellino
Manoli, me pareció un poco impetuosa, pero como iba vestida y maquillada para actuar, creí que formaba parte de su papel.
Le prometí que le haría un vestido y se lo regalaría.
Se quedó encantada con mi ofrecimiento y le dijo a Paco, con cierto rin tintín,
- Seguro que son mucho mejores los vestidos que hace Ricardo que la mierda que nos compras.
- No te quejes - le respondió Paco - almenos te compro ropa, que tu no te gastas ni un duro para tus números.
La conversación se ponía tensa y decidimos dejarlos con su inesperada discusión e irnos con Pedro Montes a otra zona de la sala.
Pedro, nos comento que estaba contento de trabajar en La Cueva, porque almenos trabajaba todos los días y a final de mes le compensaba más que estar de un lado para otro aunque cobrara más en cada bolo.
Angelina estaba muy atenta a la conversación, y yo, podía adivinar perfectamente lo que se le pasaba por la cabeza.
De repente le dijo a Pedro:
- Oye, si te enteras que necesitan a alguien me lo dices.
- Pues no te preocupes que ahora mismo se lo pregunto a Paco, porque dentro de poco empezaremos los ensayos del nuevo espectáculo.
Pedro se acercó a Paco, que seguía discutiendo con Manoli, pero más calmadamente. Las discusiones entre ellos eran frecuentes.
- Paco, ¿necesitas alguien para el nuevo espectáculo? - dijo Pedro señalado a Angelina.
Manoli, interrumpió de nuevo,
- ¡Claro que necesitas!, recuerda que antes éramos cinco y ahora sólo cuatro. Dijiste que buscarías a alguien y te has hecho el loco.
Asombraba la confianza que tenia Manoli con su jefe.
- Además, si Ricardo cose, también podrían hacernos los modelitos a nosotros.
Paco se calló unos minutos tapándose el gran bigote con la mano, y seguidamente dijo, - - Me parece bien, que venga a trabajar con nosotros. Dile que venga.
Pedro, se acercó nuevamente a nosotros, que estábamos impacientes por saber que dijo Paco.
- Chicos, me ha dicho que no, que Angelina es demasiado vulgar.
- ¿Qué? - exclamo Angelina - ¿Vulgar yo? - dijo atónita.
Yo también me quede sin palabras, no daba crédito.
De pronto, Pedro, estalló con un gran carcajada… y dijo a continuación:
- Como vas a ser vulgar al lado de “la que te dije” - señalando a Manoli la Torbellino -Seguíamos alucinados y confusos, sin saber si callarnos o seguir la broma.
- Que me ha dicho que sí - dijo Pedro - Que vayáis a hablar con él.
Paco, ya había salido de la barra y se dirigía hacia nosotros. Pedro seguía riéndose de nosotros mientras se alejaba para que hablásemos con Paco.
- Venid chicos – dijo Paco.
Nos acompañó a una especie de reservado que había a un lado de la sala, frente a la barra. Había unos bancos de madera alrededor del habitáculo también pintados de negro y nos invito a tomar asiento.
Paco se dirigió a Angelina y le dijo,
- Así que ¿quieres trabajar con nosotros?.
Angelina le respondió afirmativamente. Añadiendo,
- Creo que puedo encajar con el tipo de espectaculo que ofrecéis.
- Los números que hiciste me gustaron y también tu vestuario - dijo Paco.
- Pues tengo muchos más y de distintos estilos - añadió Angelina.
- Bueno, pues haber que le parece al público - respondió.
- ..Y ¿cuánto pagas? - dijo Angelina.
- De lunes a jueves 3.000 pesetas. Sin intermedio. Los sábados y domingos 4.000 pesetas por día. Con intermedio y los domingos tarde 3.000 pesetas. Sin intermedio.
El pago se efectuara cada noche al terminar la función
–respondió Paco de forma totalmente profesional.
- Me parece perfecto. Supongo que empezaría en el nuevo espectáculo - dijo Angelina.
- Pues no. Me gustaría que empezaras mañana - dijo Paco.
- ¿Mañana? - exclamó Angelina.
- Si, quieres, puedes empezar mañana. Hasta el próximo espectáculo serás artista invitada y, a partir del estreno, serás figura.
- Pedro te presentará tus compañeros (de hecho, ya los conocíamos a todos) y quedáis de acuerdo para ensayar el nuevo espectáculo cuando os parezca.
- Marvin Salas es el director artístico y corógrafo y tiene las llaves para ensayar por las tardes, pero eso, es cosa vuestra y no me voy a meter en ese tema.
- Hay algo importante que debes saber. En esta casa no hay ninguna vedette. Todos sois iguales. La única vedette de La Cueva es LA CAJA...
Y con esta conversación añadió,
- “BIENVENIDOS A LA CUEVA”

miércoles, 20 de mayo de 2009

ADIOS AL HORÓSCOPO (Angelina 3ª parte)

Las luces de las candilejas se fueron fundiendo poco a poco y nadie las iba reponiendo.
Esa fue la primera señal de la inevitable decadencia de El Horóscopo.
Hacia ya dos años que Angelina trabajaba en la sala de fiestas.
Fueron dos años muy felices. En realidad fueron como un sueño.
Para mí fue muy importante poder confeccionar esos maravillosos vestidos que lució Angelina. Gracias a ella, me empezaban a conocer los amigos de ese mundillo y, alguna que otra vez, me encargaban algún modelito. No podía cobrarles mucho, porque mi experiencia con la costura aún era un poco escasa, pero como decían ellos, ``las luces se lo comen todo´´.
Angelina cobraba por aquel entonces 1.500 pesetas por noche y trabajaba los viernes y sábados. A pesar del declive, el local seguía llenando gracias al público asiduo.
Era el año 1986. Nos encontrábamos en una época de grandes cambios. Los nuevos locales empezaban a ganar terreno a los más decadentes y, el público tenía todo su derecho de elegir dónde pasar las noches de los fines de semana.
Según parece, una gran cadena de productos de limpieza, hizo una oferta tentadora al dueño del local y, lamentablemente, el Horóscopo tenía los días contados.
Aún recuerdo cuando Angelina me dió la noticia. Lloraba como una niña. Creía que el mundo se acababa ahí. No se imaginaba que precisamente el mundo, levantaba su gran telón.
Al poco tiempo del cierre del local, Angelina recibió una llamada de Pedro Montes (un humorista sin igual) uno de los antiguos compañeros de el Horóscopo.
- Hola Angi, (como le solían llamar), me han llamado de una pequeña sala de fiestas en Barcelona que se llama La Rosa. Tenemos que hacer una actuación y he pensado en tí. ¿Te interesaría venir para hacer unos numeritos conmigo? Pagan 3.000 pesetas.
Sin dudarlo, Angelina le contestó afirmativamente.
Pedro Montes, le explicó,
- He pensado en hacer un número de conjunto, los dos juntos, para amenizar un poco más el espectáculo. Tengo algunos temas preparados para estas ocasiones. Deberíamos vernos para ver cual elegimos y ensayarlos un poco.
Angelina estaba encantada. Estaba a punto de realizar su primer bolo.
Esa noche no durmió pensando que números haría y que modelito se pondría.
Recuerdo que me llamo por teléfono y me contó con todo lujo de detalles los pormenores del espectáculo que tenían que preparar para la gala, y me dijo seguidamente:
- Tienes que hacerme un modelito espectacular para estrenarlo ese día.
Yo le conteste,
- Ten en cuenta que donde iréis, no te conoce nadie y lleves el modelito que lleves, va a ser nuevo para el público asistente.
- No importa Ricardo, quiero llevar algo fantástico – me contestó.
Con lo ilusionada que estaba, cualquiera le decía que no. De todas formas, tengo que reconocer que yo también tenía mucha ilusión por ver a Angelina en una gala, y por supuesto con el más maravilloso de mis modelos.
No podía defraudarla, ya que tenía puesta en mi toda su confianza.
Recuerdo que le confeccioné un traje de tres piezas. De color blanco con bordados en lentejuelas plateadas. Le hice un mini-vestido muy sexi y ajustado. Una falda larga con un gran corte en la pierna se colocaba sobre el mini vestido, dando la sensación de ser un vestido completo súper elegante. Para ser más espectacular, le confeccioné un blusón muy ancho con grandes hombreras también de color blanco. Muy importante era ponerle algo de brillo y decidí bordarle unas lentejuelas plateadas por el escote del vestido y por las hombreras de blusón. Como no tenía demasiado tiempo las fui bordando alternativamente, para que en caso de no terminarlo, no quedara antiestético.
El espectáculo fue estupendo. Pedro Montes deleitó al publico con sus fantásticos chistes y, Angelina hizo tres de sus bonitos números del último repertorio.
Estuvo a la altura de una autentica profesional.
La dueña del local garantizó volver a llamarles en próximas ocasiones.
La gala estuvo precedida de otras tres en distintos lugares.
Estuve presente en todas ellas, y se podía decir que en cierto modo, me sentía el manager de Angelina, ya que ella no daba un paso sin contar conmigo en todo momento.
Ella no se imaginaba que algo muy importante estaba a punto de sucederle… pero eso, es otra história.

domingo, 17 de mayo de 2009

ECOGRAFÍA

Era un mes de mayo del 2006.
Hicimos un viaje de fin de semana a Galicia para visitar unos grandes amigos: José Ramón y Teresa.
Nos desplazamos concretamente en A Coruña, donde ellos residían temporalmente, debido a que ambos habían obtenido una plaza en un concurso en su trabajo.
Allí José Ramón, además, se estaba preparando para ascender de categoría laboral.
Teresa, su mujer, estaba embarazada de 6 meses.
Pasaba bastante tiempo sola y agobiada, ya que él tenía que dedicar el mayor tiempo posible en preparar sus estudios y no podía perder la concentración.
Nuestra visita, supuso un respiro de aire fresco para ambos (aunque quien realmente lo necesitaba era ella).
Se los veía felices con nuestra visita y, con la cordialidad que les caracteriza, no dejaban de ofrecernos todo lo que tenían a su alcance.
Salimos de compras en varias ocasiones con Teresa. Estaba encantada de poder compartir opiniones de las necesidades que conlleva la llegada al mundo de un bebe.
Nunca se nos paso por la cabeza que el mundo del recién nacido tuviera y conllevara tantos preparativos. No obstante, nos pusimos al corriente rápidamente, opinando sobre el cochecito más adecuado, los accesorios más útiles y, por supuesto, algo tan importante como la ropa premamá.
Se la veía interesada de nuestra opinión en todo momento.
- ¿Qué os parece esta blusa?, ¿Creéis que me queda bien este pantalón?, y estas braguitas son especiales para premamá, ¿qué os parecen?.
Nos encantaba comprobar que nuestra opinión era importante para ella.
Lo pasamos verdaderamente bien, mientras José Ramón, el pobre, no dejaba de estudiar.
Esa noche, pudimos salir a cenar los cuatro a un fantástico restaurante, donde recuerdo haber comido la mejor tortilla de patatas de mi vida.
Al día siguiente, ocurrió una de las anécdotas más divertidas que recuerdo.
Ramón y Teresa, tenían una gran cantidad de revistas y libros dedicados al recién nacido, las cuales las fui ojeando.
Me llamó la atención la imagen de un bebe, muy rosadito y saludable. Instantáneamente, se me ocurrió una de mis ideas.
Llame a José Ramón y Teresa y les dije,
- ¿Sabéis que mi cámara fotográfica tiene una opción que puede hacer fotografías de rayos X?
Se quedaron callados dudando de lo que les estaba diciendo.
- Sí, sí, mi cámara puede captar imágenes del interior del vientre de las embarazadas y poder ver al bebe.
Se miraron el uno al otro, muy extrañados.
- ¿Queréis que haga una? - insistí.
No estaban muy seguros de que lo que les proponía fuera una buena idea, pero aun así, tal vez por complacerme, cedieron a mi petición.
Podía observar sus caras de inquietud y cierta incredulidad.
- Siéntate en el sillón - le dije a Teresa.
Y tocando con el objetivo de la cámara a su vientre, presione el disparador, soltando un luminoso flash.
Quizás hubiera preferido hacer una foto a sus caras en ese momento, ya que no se podían describir.
Seguidamente, puse la opción de visualizar las imágenes realizadas, y en la pantalla de la cámara apareció la imagen de un maravilloso y rosadito bebe. La cara de asombro de ambos era indescriptible.
Estaban viendo la fotografía de su bebe y no daban crédito.
En ese momento, no pude aguantar más y la risa me delató.
Abrí una de las revistas y les mostré la imagen de un bebe, que previa y premeditadamente fotografié antes de llamarles para proponerles hacer la ecografía casera.
Actualmente, aun no podemos dejar de reírnos cuando recordamos la anécdota.
A los pocos meses nació Oscar, un precioso niño al que queremos con locura.
José Ramón aprobó los exámenes y pudieron cambiar su domicilio. Actualmente residen en Barcelona y nos vemos frecuentemente.
Si tuviera que catalogar a nuestros amigos en una casilla, sin dudarlo estaría en la de BUENA GENTE, y la buena gente siempre tiene lo que se merece, el mejor de los regalos, que en este caso se llama OSCAR.

viernes, 15 de mayo de 2009

HARRODS: MUSEO DEL CONSUMO

Sin palabras me quede aquella tarde de septiembre del 2006.
Después de tres días visitando Londres, no pensé que aun me quedaba por ver lo mejor.
Nada mas aterrizar en el aeropuerto de Heathrow, fuimos directos al hotel a dejar nuestro equipaje. Eran sobre las 3 de tarde y queríamos aprovechar al máximo el resto del día.
La decisión fue unánime: primera visita El Museo de cera Madame Tussauds (tenemos la debilidad de visitar el museo de Madame Tussauds allá donde vayamos).
Antes de entrar, tomamos un tentempié que nos supo a gloria mientras observábamos por los cristales de la cafetería un par de cabinas telefónicas típicas inglesas con su color rojo intenso.
En cuanto terminamos de comer nos hicimos unas fotos junto a ellas, nos dijimos, como si no tuviésemos la ocasión de ver ninguna más.
La visita al museo fue impresionante y, comentaré sobre ello, exclusivamente, en alguna nueva entrada del blogg, pues realmente lo merece.
Los siguientes días recorrimos los lugares más emblemáticos de Londres, como el Green Park, el Palacio de Backingham y Picadilly Circus entre otros muchos lugares.
No imaginaba que lo más sorprendente, más increíble y más fascinante estaba reservado para el último día: LOS ALMACENES HARRODS.
Se dice que en Harrods, se puede comprar desde una caja de alfileres hasta un elefante (aunque esto no sea rigurosamente cierto, la oferta es magnifica).
Sin duda alguna, es el rey de los grandes almacenes de Londres.
Dícese que dicho comercio que esta dividido por 300 secciones y trabajan en él unas 4000 personas.

En la planta baja, predomina el estilo egipcio, con unas preciosas cornisas de color dorado y unos capiteles en forma de esfinges que se alzan alrededor de toda la planta.
En la escalera por la cual se comunican las plantas de los pisos, esta decorada de distintos estilos. Empezando por la inferior donde dos enormes dioses egipcios con un baño de oro se alzan majestuosos iluminados por unas lámparas a modo de pai-pai que le dan un aire de lo más solemne.
Accediendo por la escalera hasta plantas superiores se observan unos balcones inspirados en el siglo XVIII, donde en uno de ellos canta una cantante de ópera las más bellas áreas para deleite a los visitantes.

Una de las secciones más espectaculares del centro es la de alimentación. Podemos encontrar lo más exquisito que se nos pueda ocurrir. La belleza de la decoración de las enormes salas no deja indiferente a nadie. Las paredes y techos están recubiertas de azulejos de estilo Eduardino, dando una sensación de majestuosidad, sin olvidarnos de las bellísimas cristaleras de colores y las inmensas lámparas de cristal.
Cada sección de alimentos esta decorado con magníficos bodegones, incluso algunos de ellos con autenticas fuentes y cascadas de agua.
En la planta superior y presidiendo un transitado lugar de paso, se alza la figura en cera del dueño y señor del imperio Harrods: Mohamed Alfayed.
Me sorprendió mucho poder comprobar que en pleno mes de setiembre, ya estaba lista la sección de navidad, con las novedades más sorprendentes.
Los aseos estaban impecables y nada tenían que envidiar a los de los más lujosos hoteles.
No podemos olvidarnos de los ascensores, que tanto interior como exteriormente son de metal de color cobre con infinidad de remaches uniendo las soldaduras de las piezas del mismo, dando la sensación de estar en una cámara acorazada.


Uno de los lugares más emotivos del lugar, fue la planta inferior donde termina la escalera. Es una visita obligada y podemos encontrar un santuario dedicado a Diana de Gales y Dady Alfayed. Lo presiden dos leones con cabeza humana bañados en oro y unos sencillos marcos con una foto de cada uno. Asi, de manera curiosamente humilde, se rinde tributo a los dos tan recordados personajes.
Si en alguna ocasión tenéis la suerte de poder viajar a Londres, no olvidéis hacer una visita donde, sin ninguna duda, no os dejará indiferentes: LOS ALMACENES HARRODS.


jueves, 14 de mayo de 2009

PEQUEÑA ALICIA

La mujer es el único ser que merece todos los derechos del mundo.
¿Quién le puede quitar ni el más mínimo derecho si es ella la que nos da la vida?.
El único error de la creación es haberle puesto lágrimas en sus ojos.
No te preocupes, mujer, te lo permito, si es lo que quieres.
Llora si necesitas hacerlo.
Me dices que es para desahogarte.
No me voy a poner en tu contra.
Pero sólo una cosa te voy a pedir: Si lloras, que nunca sea por culpa de un hombre.

domingo, 10 de mayo de 2009

SIGO OLIENDO A NENUCO (Angelina 2ª parte)

Se que os gustaría saber algo más de Angelina, mi fiel amiga. Os preguntareis ¿qué ocurrió tras el día del debut? y ¿cuál fue el siguiente paso?.
Voy a contaros algo que tuvo que ver indirectamente con ella.
Hay un refrán muy autentico que dice” Más vale caer en gracia, que ser gracioso”, pues eso mismo es lo que le ocurrió a Angelina. Cayó en gracia no solo al público de “El Horóscopo”, sino también a los empleados y compañeros.
En aquella época era muy común hacer los típicos homenajes. A los dueños de locales y salas de fiesta les interesaba organizar estos eventos pues hacían una gran recaudación. Se trataba de rendir homenaje a algún artista o personaje conocido de la noche y todos los amigos de la profesión acudían para actuar y hacer el mejor de sus números en su honor. No podía faltar nadie, pues el que faltaba se arriesgaba a que el día que le tocara su homenaje tampoco acudiera el homenajeado.
Normalmente se organizaban entre semana, ya que el fin de semana la mayoría tenían galas y bolos.
Pues como no íbamos a ser menos, Angelina y yo, empezamos a acudir a todos los homenajes que se celebraban en Barcelona.
Al poco más de un año de trabajar en “El Horóscopo”, acudimos a un homenaje en una sala de fiestas llamada “La Cueva”. El homenaje se rindió a Dália Flores, una cantante estupenda con un magnífico vestuario. Se parecía mucho a Rocío Jurado (desgraciadamente falleció al poco tiempo). Allí estaban todos los artistas del “El Molino”, “Barcelona de noche” y “El Arnau”, entre otros. Para nosotros todo era nuevo. Estábamos encandilados y disfrutábamos de lo lindo en aquel ambiente tan farandulero.
Muchos de los allí presentes son ahora personajes conocidos como Loles León, Regina Do Santos, Bibiana Fernández, Amparo Moreno y un largo etc.
Angelina ya cantaba en directo y, se comentaba de ella, a pesar que no la conocían demasiado, a excepción de sus compañeros de EL Horóscopo.
Yo pasaba bastante tiempo solo, me tuve que acostumbrar a ello, pues Angelina tenía que estar en los camerinos durante el tiempo que duraba el espectáculo.
Recuerdo que esa noche apenas me moví de la barra. Aunque un poco retirado, pero se divisaba el escenario perfectamente. Estaba cansado porque trabajé hasta tarde. Cerca de mí, había un muchacho, de unos 20 años, un poco más alto que yo, muy bien vestido. Parecía muy interesado con el seguimiento del espectáculo. La actuación de Angelina hacía poco que había terminado y yo, aun estaba emocionado de verla.
De pronto el muchacho me dijo,
- ¿La conoces?
- Si, claro, le dije yo. Es mi amiga.
- Ya me lo pareció, por el entusiasmo que ponías mientras actuaba y los aplausos que le diste.
- ¿Te gusta el vestuario que lleva? - le pregunté
- Si, mucho - me dijo. Es fantástico.
- Se lo confecciono yo -le contesté
- ¿Dónde actúa normalmente? - me preguntó
- En El Horóscopo - le dije, ¿Lo conoces?
- He oído hablar de él, pero no he estado nunca.
- Mi nombre es Toni - me dijo.
- Yo me llamo Ricardo, encantado.
- ¿Con quién vienes? - le dije
- He venido con unos amigos de Belle Epoque – me contestó
La Belle Epoque era un autentico music-hall de Barcelona, ubicado en la calle Muntaner (actualmente es una sala de conciertos llamada Luz de Gas). En su época tenía uno de los mejores espectáculos a nivel europeo.
- Me han dicho que es fantástico, algún día me gustaría ver el espectáculo – respondí
- Yo lo veo casi todas las noches - me dijo Toni -. Dolly Van Doll es una de mis mejores amigas y ella es la dueña del teatro y la figura principal del espectáculo. Es una persona encantadora.
- Si quieres, algún día puedes venir conmigo, te la presento, y vemos el espectáculo.
- Me encantaría - le dije emocionado.
Seguimos hablando durante el resto de la noche y, ahí, empezó una bonita amistad.
Toni, era un muchacho de familia adinerada relacionada con del mundo de la joyería.
Actualmente tiene una joyería de prestigio donde en alguna ocasión he comprado algún que otro artículo. Nuestra amistad sigue a día de hoy y tengo un buen recuerdo de él. Tengo que anticiparos, que a Toni, lo conocéis todos los que estáis leyendo estas letras.
Quedamos para vernos al siguiente fin de semana con la intención de presentarme a Dolly-Van Doll y conocer el espectáculo. Por aquellas fechas, estaban con los preparativos de una nueva producción. Me dijo que el espectáculo actual le quedaba poco tiempo de representarse y por suerte aun podía verlo.
Accedimos por la entrada principal y me quede fascinado. Que maravilla de decoración, era todo precioso. De estilo clásico, inspirado en el siglo XVIII. Todo lacado en tonos beige y dorados. Muy rococó.
El patio de butacas estaba lleno de mesitas redondas con un precioso mantel rosa y con una lámpara dorada.
Había un primer piso con palcos en ambos lados y una enorme lámpara de cristal, rodeada de varias más pequeñas.
El teatro contaba con tres escenarios, algo no muy normal en nuestro país. El del centro de grandes dimensiones y uno en cada lado mas pequeños. En el de la derecha estaba la orquesta y en el de la izquierda se realizaban las presentaciones y números solistas mientras cambiaban los decorados del escenario central.
Accedimos a la parte privada del teatro por una puerta ubicada a mano derecha de la sala y subiendo dos escalones llegamos a un largo pasillo donde se apreciaba un cierto movimiento de gente hablando y haciendo los estiramientos para calentarse antes de la actuación.
No tenía la menor duda de que Toni era como de la casa por los saludos de todo el equipo y se podía apreciar una confianza considerable.
Cientos de trajes colgaban ordenadamente de las paredes, y unos chicos vestidos de negro lo preparaban todo para tenerlo a punto para el espectáculo.
Una escalera de hierro con peldaños de madera accedían al piso superior. Subimos por ella y antes de llegar a la puerta, Toni dijo en voz alta:
- ¡¡¡Carla, vengo con un amigo!!!
¿Quién seria Carla?, pensé yo.
- Pasa, pasa - contesto una voz una voz agradable con un acento un tanto peculiar.
Toni pasó delante de mí y entramos a una habitación considerablemente grande.
Frente a un inmenso tocador de forma esquinera, con enormes espejos y mucha luz había una mujer sentada mirando hacia nosotros. Unos enormes ojos muy azules y claros llamó mucho mi atención. Llevaba una bata blanca de raso que parecía muy usada, unas medias de rejilla y unas zapatillas de color rosa. En la cabeza algo parecido a una media cubriéndole el pelo y, lo que mas me sorprendió, fue su maquillaje: era el más magnifico que jamás vieron mis ojos, los difuminados en colores rosados y negros acentuaban aun más sus preciosos ojos azules.
- Hola Toni, que bien acompañado vienes - le dijo en un acento claramente italiano.
- Mira Carla, este es Ricardo, el chico del que te hablé ayer.
Deduje que Carla era su nombre propio y Dolly Van Doll el nombre artístico.
Me acerqué a ella y le dí un beso con cierto reparo para no estropearle el maquillaje.
Me tome la libertad de llamarla Carla y le dije,
- Que ganas tenia de conocerte, Toni me ha hablado mucho de ti.
- Toni también me hablo de ti - me dijo Carla - dice que haces unos vestidos muy bonitos.
- Que más quisiera yo -le dije - comparado con todos estos - mientras señalaba una enorme barra llena de vestuario que se encontraba junto a la puerta de la entrada - lo mío es insignificante.
- Perdona el desorden - me dijo - estamos preparando el nuevo espectáculo y vamos un poco liados. Se nos hecha el tiempo encima y nos faltan muchas cosas por acabar.
Yo no ví desorden por ningún lado, es más, me sorprendió ver una fila de zapatos con tacones altísimos colocados en fila alineados.
En la parte superior del tocador, una estantería largísima estaba llena de cabezas de corcho con un montón de pelucas, de todos los colores.
Toni tenía razón, es una mujer fascinante.
Estuvimos un buen rato hablando hasta que Toni dijo,
- Carla, nos vamos al palco. Quiero que Ricardo vea el espectáculo. Te dejamos que termines de prepararte.
Creo que se noto demasiado la cara de alucinado que ponía en todo momento, porque incluso a Carla se le escapó una sonrisa cariñosa al ver que no dejaba escapar ningún detalle de lo que me rodeaba.
Ví el espectáculo más maravilloso que pude imaginar y, me gustaría hablar de ello exclusivamente en otra entrada de mi blogg.
Sólo puedo anticiparos que mi vida dió un cambio muy importante desde ese día.
Supongo que os gustaría saber ¿quién es Toni, no?. No os voy a dejar con esa duda.
Quién no ha tenido en sus manos un bote de colonia Nenuco? o ¿quién no ha visto en un supermercado en la sección de perfumería un bote de gel Nenuco?…
Pues el niño de la foto es TONI.

miércoles, 6 de mayo de 2009

ESTETICA: ORGANO VITAL

Estoy convencido que soy yo, nadie tiene la culpa.
La pasión por la estética se ha convertido en desespero y me persigue continuamente. Lo peor de todo es que el problema cada día va a más.
Paseando por Berlín, durante el día, y antes de las 6 de tarde (que es cuando la ciudad existe), me encontré con una joya.
Algo magnifico, y que posiblemente carezca de valor para los residentes de la ciudad, aunque, según dicen, es una pieza emblemática.
Me estoy refiriendo a la ruinosa iglesia de estilo neorrománico Kaiser-Wilhem-Gedächtniskirche, que fue bombardeada en 1943.
Después de la guerra se retiraron las ruinas, conservando tan solo la gigantesca torre frontal, en cuya base se eleva el Gedenkhalle (salón conmemorativo)
Este salón alberga documentos sobre la historia de la iglesia, además de algunos restos originales, como mosaicos de los techos, relieves en mármol y objetos litúrgicos.
Justo delante de tan magnifico monumento histórico, se eleva una nueva iglesia octogonal, de vidrio azul y con un nuevo campanario.
Dios mío, ¿cómo se puede permitir tal desacorde estético?
En 1961, Egos Yerman, proyecto el desatino. ..Y me pregunto, ¿nadie se quejó?
Ni siquiera es posible sacar una simple fotografía de la iglesia bombardeada sin que por algún rinconcito aparezca la antiestética torre.
De todos modos, recomiendo visitar el monumento cuando se lleven unos días en Berlín, hasta que la vista se te haya acostumbrado a ver tales desacordes estéticos por toda la ciudad.
Berlín, quieren hacerte capital europea… ¿crees que te lo mereces?
Mi rotunda opinión es NO.

domingo, 3 de mayo de 2009

ANGELINA (primera parte)


A lo largo de la vida, son innunerables la cantidad de personas que llegamos a conocer. Unas pasan de largo y apenas dejan huella, otras, tal vez , las hemos tratado poco, pero su recuerdo nos queda impregnado completamente.

Os voy a contar la historia de alguien muy especial. Tal vez, la persona más especial que he conocido.
Fué una gran artista que llegó a tocar de las mieles del éxito. Empezando por lo más bajo, sin importarle los riesgos que corría en la peligrosa jungla de la noche de Barcelona.
Su nombre era Angelina.
La conocí en el año 1984 y ambos teníamos 18 años. En esa época eramos muy ambiciosos. Ella quería ser artista a toda costa y, mi única ilusión, era convertirme en el creador de los más fantásticos vestidos de las estrellas.
En aquellos años, existía un antiguo local en el barrio de Gràcia: el Horóscopo.
Era un lugar de copas, con no demasiada luz y de grandes dimensiones. En la entrada, había una sala, no demasiado amplia, pero si profunda, con una barra a todo lo largo.
Al fondo, había una gran puerta que comunicaba con un inmenso salon cuya parte frontal presidía un maravilloso escenario de grandes dimensiones.
Rodeando el escenario se alzaban unos reservados a modo de palcos con unos sofas de terciopelo rojo formando ordenados semicírculos y con una pequeña mesita de madera en cada centro.
En tan pintoresco lugar, conocí a la protagonista de esta historia.
Cada fin de semana había actuaciones de artistas de poca monta que, por cuatro perras amenizaban las noches de los viernes y sábados.
- Lo que daría yo por poder actuar en un escenario como este, me decía Angelina.
- Me sentiria la mas grande de las estrellas.
Podía ver en sus ojos una emoción tan grande , que me la trasmitía al instante. Al empezar el espectáculo, veía como sus manos, sus pies, y su cabeza, se movían al compás de la famosa canción: "Gracias por venir" de Lina Morgan.
- Yo ya te veo, le decía, seguro que lo harías mejor que ninguno de ellos.
Semana a semana, no dejabamos de perdernos los espectáculos, que se iban alternando por grupos de artistas, o pequeñas compañías.
Al ser asíiduos del local, empezamos a conocer a algunos de los artistas, que durante los intermedios, alternaban con los clientes vestidos con sus trajes bordados con lentejuelas y con los magníficos maquillajes.
No tardamos en ganarnos la confianza de los artistas y, como no, en hacernos falsa publicidad, pues, en ese momento, ni ella era artista ni yo habia creado el más mínimo diseño. Eramos como esponjas, que absorbíamos toda la información tanto verbal como visual que podíamos.
- Un día, Angelina me dijo tenemos que demostrar lo que somos capaces de hacer, y hacerlo ya, no podemos perder ni un minuto.
- ¿Qué estas pensando?, le dije yo
- Tengo que actuar en este escenario y tú, vas a hacerme los trajes que voy a lucir - insistió.
- Pero si en tu vida te has puesto delante del público, ni has cantado, ni bailado y, lo peor de todo, no tenemos un un duro para comprar ni telas, ni lentejuelas - le contesté.
- Sé que no va a ser fácil, pero tenemos talento, juventud y, sobre todo, muchas ganas - sentenció ella.
Yo tenía tanta ilusión como ella, asi que, con nuestra recien estrenada mayoría de edad, nos lanzamos al mundo de la farandula.
- Lo primero que tenemos que hacer, es hablar con el dueño de la sala, que, como ya nos tiene vistos de cada semana, es posible que acepte tu propuesta de trabajo.
Durante la semana, Angelina y yo, no dejamos de vernos ni un sólo día. Nos planteabamos los números que podría ofrecer. Pensabamos el modo de conseguir algún vestuario para deslumbrar al público, a pesar que aun no teníamos la confirmación del dueño de la sala.
Por fín, hicímos la selección de los temas, que buscando entre los discos que teníamos en casa, decidimos que interpretaría unos play-backs de Rocio Durcal y Paloma San Basilo. La idea inicial era cantar con su voz, pero ni tan siquiera sabíiamos el modo de conseguir música para poder cantar en directo.
Respecto al vestuario, se nos ocurrió la más ingeniosa de las ideas: ir al los Encantes de la Plaza de Las Glorias.
Buscando entre los montones de ropa usada, decidímos customizar algunos vestidos. Aún recuerdo las noches enteras sin dormir cosiendo lentejuelas una a una y sin dedal, ya que, por la falta de práctica, se me caía continuamente.
Por fín llegó el fín de semana en el que Angelina debía hablar con el dueño del local. Ese día ibamos con lo mejor que teníamos. Recuerdo que ella iba con su cazadora con enormes hombreras, su falda corta y unos calentadores muy típicos en aquella época. Nada más entrar en el local fuímos hacía el fondo de la barra donde sabíamos que se encontraba, habitualmente, el jefe y, con un guiño, con los dedos cruzados y, una sonrisa irónica me dijo:
- A ver que me dice - y se alejó presurosa con un movimiento de caderas que nada tenía que envidiar a la mejor de las vicetriples.
Estuvieron hablando un buen rato y, adivinaba por sus gestos, que le mostraba los números de sus actuaciones cogiendo un microfono imaginario con la mano.
Pude ver que la conversación iba llegando a su fín, pues se despedían con dos besos y asentia con la cabeza. Se intuía un trato cordial, pues ambos, no dejaban de reirse.
Se acercaba a mí y, su cara lo decía todo.
- Me ha dicho que si!! que si,!! que podre actuar!!!
- Disimula - le dije yo - que esa mirando hacia aquí.
- No importa - me dijo - Le he dicho la verdad, que no he actuado en mi vida, pero que prometo no defraudarle.
Esa noche, disfrutamos del espectáculo como nunca. Ya me imaginaba a mi fiel amiga cantando y bailando y luciendo las mejores galas diseñadas y confeccionadas por mí.
De pronto, Angelina con el semblante un tanto serio, me dijo:
- Tengo que contarte algo que aún no sabes.
- ¿Qué ocurre, hay algún problema?
- Bueno, no es un problema, sólo que de momento no nos va a pagar ni un duro. Tengo que actuar gratis y, aunque no pagaremos entrada, podremos beber todo lo que queramos.
- Eso no es un problema - le dije yo -. Tendremos paciencia. Ya veras que dentro de poco, cuando vea que el público te aplaudirá con gran fuerza y, reclamará tu presencia, entonces te pagará como a todos los demás.
Apartir de ese diía, empezó la cuenta atrás.
Ella tenía que ensayar sus números y yo tenía que confeccionar los más bonitos de los vestidos.
Recuerdo que en televisión emitieron un especial se Paloma San Basilo y lució un precioso vestido. Era como un corse muy escotado que llegaba hasta la cadera y estaba todo cubierto de hojas plateadas con un reborde de lentejuelas de color lila. Por debajo del corse salía una falda de pañuelos de gasa color violeta, que cada vez que se movía al bailar se veían las piernas entre los pañuelos.
Ese fué el primer modelo que le hice y, que con escasos recursos, conseguí confeccionarlo con telas de otros vestidos viejos y usados.
El segundo modelo era de color beig con unos adornos de lentejuelas alrededor del escote de color azul.
Básicamente era como blusa muy amplia con unas enormes hombreras y abrochada por la espalda a la altura de la cintura de modo que la espalda quedaba completamente desnuda. La falda, era un pañuelo con un agujero en el medio, que una vez puesto parecía una falda irregular con cuatro picos. Para rematar, un cinturón azul, le daba el toque de gracia.
Con este modelito cantaría una canción de la inimitable Rocio Durcal.
- Tenemos los vestidos para tus dos actuaciones, pero, necesitas un vestido impresionante para salir al final del espectaculo - le dije -. Es cuando más has de sorprender al público.
- ¿Sabes que es lo que vas a llevar al final del show? - dije yo. Un impresionante body muy provocativo, para lucir tus piernas.
Recuerdo que se lo confeccioné en terciopelo. El cuerpo negro muy ajustado y las mangas rojas con unos bordados en forma de llamas plateadas que salían de la entrepierna hasta la parte superior. Estará radiante, pensé.
Por fín llegó el esperado día del debut. Ella estaba muy nerviosa y no quiso cenar nada.
Llegamos al local sobre las 22 horas y nada más traspasar la puerta, su actitud fué de una auténtica vedette. Andaba con paso seguro, cabeza alta y porte distinguido.
Atravesamos todo el local hasta llegar al fondo donde se encontraba el escenario y, justo detrás, a mano derecha, los camerinos.
Sinceramente, lo imaginaba más grande. Tenía forma de ele y había dos grandes espejos que, por turno, utilizanban para maquillarse los artistas contratados.
Esa noche actuaban una vedette de revista que hacía números de Célia Gámez, un transformista que imitaba a Sara Montiel, una cantante folkclorica y un showman.
Todos ellos agradables, pues nos conocían de hablar con ellos durante los descansos, pero se notaba un cierto aire de desconcierto.
Tuve que dejar sola a Angelina en el camerino, pues las reducidas dimensiones no permitían más gente de la necesaria. Le dí dos besos de ánimo y me fuí hacia la sala donde estaba llegando el público para ver la función.
Sé que Angelina me necesitaba en este momento. Me sentí muy sólo, incluso diría que me sentí mal, con un gran bajón.
No dejaba de pensar en Angelina. Ella allí, sola, con un grupo de gente cansada de recorrer escenarios y trapichear con todo tipo de gente.
Pero la realidad de la situación era muy distinta, pues se lo estaba pasando en grande riendo y disfrutando con lo que,cal fin y al cabo, era su sueño.
De pronto, una música invitaba a tomar asiento. La típica melodía de todas las semanas y, que daban pie al preáambulo del espectáculo.
Que nervios, por Dios!!! Mis primeros vestidos los va a ver el público y con la mejor de las modelos, pensaba.
Por fín , la cortina de terciopelo rojo se abrió para dar paso al espectáculo.
Joel, el showman, salió en primer lugar, cantado una canción de presentación y, dando las gracias por venir, a todos los presentes, como cada semana.
Seguidamente anunció:
- Una novedad, nos acompaña esta noche - dijo al publico y, con maestria presentó como un honor para él a una nueva estrella del mundo del music-hall: ¡¡¡¡ANGELINA!!!!
Aún me duelen las palmas de las manos y aún me late el corazón escribiendo estas letras.
Allí estaba ella, con su vestido lleno de hojas plateadas y su falda de pañuelos de gasa de color violeta. Ni por lo más remoto hubiera pensado que el vestido brillaría tando con los focos del escenario.
Estaba bellísima, pues entre todos la maquillaron y peinaron como si de una muñeca nueva se tratara, y empezó a cantar su canción.
La sala estaba en silencio, pues la novedad les sorprendió, pero al llegar el primero de los estribillos , ya se desató el primer aplauso.
Nadie la conocía mejor que yo, podía comprobar lo felíz que se sentía. Bailaba al ritmo de la canción de Paloma San basilio con gran soltura y nada tenía que ver con lo que día tras día, habíamos ensayado en casa.
La canción terminó y realizó un saludo con gran maestríia y, el público respondió con un gran aplauso. Yo estaba emocionado, pero me faltaba alguien a mi lado con quien comentar lo magnífica que fué la actuación, claro está, ella no podía estar en dos lugares a la vez.
Paulatinamente fueron dando paso a las siguientes actuaciones hasta llegar de nuevo el turno a mi querida Angelina.
En esta ocasión, apareció subida sobre dos escalones y de espaldas. Esta claro que pretendía mostrar el modelo por la parte de detrás con su espalda descubierta.
Mientras sonaba el inicio del tema de Rocio Durcal, iba moviendo las caderas y con la mano derecha levantada sujetaba el microfono.
De pronto se giró para empezar a cantar y bajando los dos escalones lentamente se acercó hacia el público como dedicando la canción.
De nuevo unos aplausos espontaneos salieron del público y, con grácia y simpatía, siguió con el tema.
La actuación estuvo genial. Defendió su papel con maestría.
El espectáculo siguió su trayectória hasta llegar al apoteósico final donde cada uno de los artistas lucía el mejor de sus trajes.
De nuevo, el maestro de ceremonias, invitó a todos los artistas a salir al escenario para empezar con las presentaciones de despedida.
- Esta noche, nos ha acompañado una nueva figura del mundo del espectáculo. Tiene talento, simpatia y la juventud necesaria para aprender y poder llegar a lo más alto. Un gran aplauso para la formidable ¡¡¡ANGELINA!!!
El público se puso en pie con el más fuerte de los aplasos y, seguidamente continuó presentando al resto del elenco.
Por último, como excepción, el maestro de ceremonias pidio a Angelina que dijera unas palabras para el público por ser el día de su debut.
Ella estaba emocionada, feliz y guapísima con su body de terciopelo negro y rojo. Con gran serenidad dijo a su público:
- Ante todo muchas gracias por la sensacional acojida, ha sido una de las noches más felíces de mi vida. Sólo quiero decir algo que para mí es muy importante. Si estoy aquí, en este escenario, es gracias a mi gran amigo Ricardo. Él me ha animado a dar este paso y el, ha sido el creador de los modelos que he lucido. Estoy segura que en el futuro, él va a ser quien vista a nuestras más grandes figuras del mundo del espectáculo y al igual que yo, también ha dado el primer paso ésta noche con sus creaciones.
Los aplausos van dedicados a él…
Ahí empezó nuestra gran andadura, cada uno en su mundo y cada uno en su vida.
Angelina cambió su nombre posteriormente, cuando la contrataron en espectáculos de más categoría y, hoy es una famosa artista que, por discrección, no voy a revelar su nombre.
Seguí a su lado durante muchos años y, posiblemente cuente las aventuras que pasamos a partir esa famosa noche....

Un beso grande Angelina.

lunes, 27 de abril de 2009

YO PISE TUS CENIZAS TODAVIA HUMEANTES

Todavía recuerdo con gran pena aquel último día de enero de 1994.
Un gran escalofrío recorrió el cuerpo de todos los que, aquella fría mañana, escuchamos la triste noticia: el gran Teatre del Liceu, está en llamas.
Me encontraba en una cafetería, cerca del Mercat de Sant Antoni, cuando alguien, que no recuerdo si era un repartidor, un cliente, o algún empleado que llegaba para comenzar su jornada de trabajo, comunicó la noticia: está ardiendo el Teatre del Liceo.
El local enmudeció, hasta que una de las máquinas tragaperras descargó su repetitiva música sin ningúun tipo de piedad.
Tal vez fué lo único que animó a todos los allí presentes a empezar con la serie de preguntas tan típicas: ¿que ha a pasado?, ¿cómo ha sido?...Me encotraba relativamente cerca del lugar y, como no, consideré que allí debía estar yo.
Durante el trayecto, se escuchaban las sirenas de los coches de bomberos.
Tardaría en llegar al lugar unos 15 minutos aproximadamente a un ligero paso que, inconscientemente, se acentuaba tal como iba aproximándome.
A mitad de camino, ya podía observar la oscuridad del cielo y sentir el olor a quemado que invadía las callejuelas del casco antiguo de Barcelona.
Mi acceso a las Ramblas lo hice por la calle Boquería.
Multitud de personas invadían la avenida, que, tan curiosos como yo, no querían perderse el acontecimiento.
A pesar de la multitud, pude aproximarme lo suficiente para poder ver la gran fachada, que de momento, parecía no estar afectada.
No podía acceder más, ya que la zona estaba acordonada , pero divisaba perfectamente el movimiento de los bomberos, que con altísimas escaleras, no dejaban de lanzar grandes chorros de agua a la parte interior del teatro.
Se oían comentarios de todo tipo: ha sido provocado por un piromano, un atentado, un cortocircuito...
Iban llegando al lugar grandes personalidades, tanto del mundo de la política como del espectáculo.
Los medios de comunicación les pedían unas palabras que, con emoción y con el mismo nudo que teníamos todos en la garganta, relataban sus recuerdos del Teatre.
De camino a casa, no dejaba de pensar en una cosa: que pena, como podía haber ocurrido...
Pero había algo que mi mente repetía constantemente: lo que daría por VER EL TEATRO POR DENTRO y, hacer unas fotografías inéditas.
Mis deseos eran imposibles, imaginense la cantidad de medios de seguridad que rodeaban el teatro para impedir que nadie se introduciera dentro, ya que tenían que llegar los péritos, técnicos y especialistas para valorar los daños y hacer sus informes respectivos.
Durante el siguiente día seguí con detalle la información de la extinción del incendio.
 Los medios de comunicación no hablaban de otra cosa.
 El equipo de bomberos terminó su labor y retiraron su despiegue de medios.
Al siguiente día recibí una llamada.
Estaba en casa. Era mi buen amigo P.P. (que desgraciadamente ya no está con nosotros).
P.P., en aquella época trabajaba de vigilante jurado, desde que le conocí siempre trabajó de lo mismo.
- Hola Ricardo, me dijo.
 ¿Te gustaría ver el Teatre del Liceu por dentro?
- Pero, ¿qué me estas contando? - le contesté alucinado-
¿Es verdad lo que me estas proponiendo?
- Me ha tocado hacer la vigilancia del teatro y, si quieres, puedes venir y entrar conmigo.
No me lo podía creer.
 Precisamente él, que se ocupa de evitar que nadie entre, se ofrece a enseñarme lo que infinidad de personas, entre ellas medios de información estarían dispuestos a pagar lo que fuera por ver.
- Ahora mismo voy, le dije.
- Mira, por la parte lateral de la derecha del teatro hay una puerta pequeña.
Allí estaré yo esperándote.
Sali de mi casa lo más rápido que puede, sin olvidarme, por supuesto, de mi cámara de fotos.
La emoción me invadía sin saber lo que iba a encontrarme.
Llegué donde me indicó y, allí estaba esperándome.
- Pasa - me dijo comprobando lo emocionado que estaba.
- Tenemos que guardar silencio e ir con mucho cuidado, sólo podemos pasar por donde me han indicado.
Primero fuímos por la parte de la entrada del teatro, que era la menos dañada.
No había luz, todo estaba oscuro y sólo disponíamos de dos linternas para alumbrarnos.
Pude ver la gran escalinata que accedía a la parte superior con la magnífica alfombra roja.
 Podía apreciar las delicadas pinturas que cubrían los techos, ya que en esa zona, no parecían demasiado dañadas.
 Una maravillosa sala cubierta de espejos, un tanto ahumados, enfocaban los rayos de las linternas y éstos se reflejaban por todas partes.
Es la famosa sala de los espejos, me dije, con una sensación de pena y emoción.
Seguidamente fuimos a la cafetería, inmensa, alargada y con grandes arcos tranversales.
La barra donde servían los cafes y las copas, era de madera de color avellana y un mueble grande en la pared del fondo con estantes se intuía que habían estado llenos de tazas, platos y vasos.
En esa zona estaba todo destrozado, pero no quemado.
 Se supone que los bomberos pasarían por allí con las mangueras y con los potentes chorros destrozaban todo a su paso.
En las tazas y platos, de porcelana blancos, se podía leer la "L", de Liceo, en un color azul intenso.
Todo estaba tirado por el suelo, casi todo roto, sillas, taburetes… un destrozo total.
- ¿Puedo coger una taza?, - le dije.
- Cójela, supongo que todo se lo llevarán para tirarlo a un contenedor -me respondió.
Luego nos dirigimos a un lugar inferior, que se accedía por unas escaleras (me falló el sentido de la orientación, ya que estaba todo oscuro y no dejaba de hacer fotografias).
En ese lugar estaba lleno de barras colocadas una a continuación de otra y llenas de trajes que no podía apreciar exactamente de que tipo de vestuario se trataba.
Pensaba para mí, haber si encuentro algún traje con pedrería o algo espectacular que pudiera llevarme, pero, como sólo disponía de una mano, porque en la otra tenía la linterna, me resultaba muy difícil mirar uno por uno.
Solo pude obtener un broche con azabaches negros y rodeado de swaroskis de color rojo intenso que, seguramente, habría estado prendido en el escote de un vestido de una gran diva de la lírica: Montserrat Caballe.
En el último tramo de la visita, fuímos a la parte más importante, también la más destrozada por el incendio: el patio de butacas y el escenario.
Aun no tengo palabras para detallarlo.
Nos encontabamos en una de las puertas que accedían a uno de los palcos privados de la parte alta del teatro.
Podíamos observar todo el patio de butacas donde había caído todo el techo del teatro.
 En cada planta se podían ver alrededor, todas las puertas con los accesos a los palcos que, por cierto, no quedaba ninguno.
Todo era tetrico y, la sensación de desconsuelo era tal que no podía articular palabra.
El escenario estaba en las mismas condiciones, sólo se mantenía en pie el arco abobedado que separaba el escenario del patio de butacas.
No estaba acostumbrado a ver siniestros de tal magnitud.
En pocas palabras: era impresionante.
Las imágenes que observais, las captó mi cámara y, al verlas, espero que comprendaís lo difícil que es explicar lo que vieron mis ojos.
A veces los sueños se cumplen y, el mo, sin lugar a dudas, se cumplió..
Esta entrada de mi blog, es un homenage de gratitud a P.P. (allá donde estés) por cumplir mi ilusión arriesgando, incluso, su puesto de trabajo.
Siento que la balanza se decantara hacia el lado equivocado.
Gracias P.P.




sábado, 25 de abril de 2009

EL CASTILLO DE PRAGA


Había una vez un príncipe. Un maravilloso príncipe, que vivía en un lejano castillo, ubicado en una encantadora ciudad de Checoslovaquia llamada Praga.
Todos los residentes de la ciudad divisaban la fortaleza desde cualquier punto de la villa.
Sólo un acceso hacía posible la llegada al castillo para cualquier visitante. El camino empezaba en la ciudad, concretamente en la Torre de la Pólvora de la ciudad vieja.
Traspasada dicha torre, comunicaba directamente con el puente de Carlos IV. Un puente cuya caracteristica es que en ambos lados lucen estatuas de santos de piedra de enormes dimensiones.
Tan magestuoso puente hace posible cruzar el Rio Moldava y su amplitud es tal , que podían pasar perfectamente cuatro carruajes a la vez.
Sólo los mercaderes y vendedores cargados con mercancías y provisiones accedían más allá de las murallas que rodeaban la fortaleza.
Los deseos contínuos de descubrir el exterior y conocer a algun ser maravilloso no dejaban de atormentar al príncipe, pero un maléfico hechizo, hacía imposible realizar los sueños que anhelava constantemente.
Tiene que haber alguna forma de anular el maleficio, no puedo demorarme más, no dejaba de repertirse.
Una fría tarde, llegó a la gran puerta amurallada una anciana de aspecto desaliñado y con ropas viejas y desgastadas por el uso. Sólo una capa negra con una gran capucha le servía de abrigo y con una largo bastón de castaño iba guiando un cerdito, que muy sumiso, no se movía de su lado siguiéndola en todo momento.
El príncipe, que la mayor parte del día se lo pasaba asomado a la ventana, hacía tiempo que venía observando a la ancianita subiendo el empinado y tormentoso camino que llevaba al castillo acompañada de su inseparable cerdito.
El príncipe, personalmente, abrió la puerta de la muralla y recibió a la anciana, pues estaba ansioso de hablar con alguien y recibir información del exterior, sea quien fuera, su informador.
- Hola joven, perdone que le moleste, se que es muy tarde, pero mi paso es muy lento y salí de la ciudad esta mañana temprano y llevo todo el día andando hasta llegar aquí.
Tengo dos hijos y los dos estan enfermos. Me gustaría ayudarles pero no tengo dinero, tan sólo este cerdito que me acompaña. Quería pedirle que me comprara el animalito para poder proporcionar medicinas para mis hijos,
le dijo la anciana.
El cerdito miraba a la anciana como si entendiera lo que estaba diciendo y mientras hablaba le daba constantes toques cariñosos con el hocico.
- ¿Qué le ocurre a tus hijos?, le pregunto el principe.
- Tenemos un cuartucho donde vivimos los tres, y justo al lado, hay un almacén donde se guardan las pieles de los animales para hacer las botas de los vinos y los arguardientes.
Los productos que utilizan para su secado les provocan unas alérgias terribles que no les permiten respirar bien con constantes ataques de asma.
Me gustaria visitar a sus hijos y poderles ayudar, pero me es imposible.

- ¿Porque?, pregunto la anciana.
- No puedo salir de aquí. Un maleficio me lo impide. Le respondió y, a continuación, le contó su terrible história, que escuchaba muy atentamente la anciana sin perder detalle.
- Es posible que pueda ayudarte, le dijo la mujer, sin pensarlo.
- ¿Como?, preguntó el príncipe.
- En la biblioteca del castillo está la respuesta, respondió la anciana.
- ¿Cómo sabes que hay biblioteca en el castillo?, le dijo el muchacho asombrado.
- ... bueno, lo supongo, lo imagino, no se, tal vez no la haya, respondió.
- Bueno, lo mejor será que pase usted al interior del castillo y pase aquí la noche, ya es muy tarde y hace frío para volver a la cuidad, invitó el príncipe.
La anciana accedió encantada.
- Le pondré algo para que coma y más tarde le acompañaré a la biblioteca, así cuando mañana se levante pueda ir usted misma para que vea lo que desee e intente buscar la solución para mi hechizo.- ¡No!, iremos ahora, dijo rotundamente. Y andando lentamente junto a su inseparable cerdito tomo el camino que conducía a la biblioteca.
El principe sse quedó inmovil y un tanto desconcertado.
- Espere, que le indico el camino, dijo, pero la viejecita seguía el camino correcto sin indicación alguna por parte del príncipe.
El cerdito volvía la cabeza mirando al muchacho, como diciendo, venga, a que esperas, siguenos...
Empezó a andar hasta alcanzar a la anciana que no estaba demasiado retirada pues su paso era lento y tras pasar por infinidad de pasadizos y estancias llegaron a la biblioteca.
La mujer hecho una ojeada rápida a los altos estantes llenos de libros.
- Muchacho, alcánzame aquel libro de allí arriba, si, el de las cubiertas color marfíl.
El chico alzó la mano, cogió el libro y, atónito, se lo dió a la anciana.
Justo por el centro del libro una cinta roja separaba dos hojas, y abrió el libro justamente por donde estaba marcado.
Un árbol genealógico ocupaba las dos hojas. Medio centenar de fotografías, unas más oscuras que otras, colocadas ordenadamente formaban un árbol donde se podían ver claramente los parentescos familiares desde tiempos muy lejanos.
- ¿Conoces a alguien?, le dijo la mujer.
- Pues no, aunque por los apellidos puedo comprobar que se trata de familiares mios muy lejanos.
- Mira, parece que el más cercano es tu abuela, dijo ella.
- Si, es cierto, le contesto. Una mujer joven y bella se podía observar en la fotografía.
- ¿Y tus padres, dónde estan? pregunto.
- Desde el día que el maleficio se llevo a cabo, se fueron para buscar remedio y dijeron que volverian con alguna solucion. De esto hace mucho tiempo.
- La solución la tengo yo. Dijo ella.
- ¿Cómo?, exclamó el príncipe.
- Tienes que hacer lo que yo te diga. Sólo tienes que besar al cerdito.
- Pero, ¿cómo voy a besar al cerdito?, respondió el príncipe asombrado.
- No sólo lo tienes que besar, sino que además has de hacerlo con la certeza y el convencimiento de que en él, tienes la solución, dijo la anciana mirando a su fiel acompañante.
El príncipe frunció el ceño. Estaba atónito ante las palabras de la ancianita.
- ¿Tienes algo que perder? le dijo. Pues hazlo.
- Una cosa le diré, amable señora, si realmente lo que usted me cuenta es verdad, le prometo una cosa: usted y sus dos hijos podrán venir a vivir a mi castillo, y tendrán derecho a tomar la llave de la ciudad y disponer de las tierras que rodean al castillo.
La viejecita no dijo nada, tan sólo se limitó a levantar la mano y señalar al cerdito con la palma hacia arriba y, cerrando el puño, miró al príncipe, le indicó con la cabeza, con señal de aprobación un tanto solemne.
El muchacho cogió al cerdito suavemente y, con mucho cuidado, lo subió sobre la enorme mesa de la biblioteca y lo encaro hacia él.
Respiró profundamente y, cerrando los ojos, fue acercando sus labios al hocico del animal.
Su corazón latía con gran fuerza. Una sensación de calor le recorría todo el cuerpo.
Se fue acercando lentamente, hasta notar el frío y húmedo hocico del animal.
Un beso suave, intenso y lento.
De repente, una corriente de aire fresco recorrío la estancia.
El chico abrió los ojos sobresaltado, notando la extraña sensación.
Algo había pasado, estaba seguro, pero aún no había descubierto el qué.
Miró a su alrederdor y todo seguía igual, sólo un detalle le sorprendió enormemente.
La mujer se había quitado la capa con la gran capucha y mostraba su rostro por completo .
- Su cara me es familiar ahora que la veo sin su capucha. ¿Le conozco de algo? dijo el príncipe.
- Eso tendrás que descubrirlo tú mismo, yo no puedo decirte nada.
Y seguidamente señaló el libro que seguía abierto por la página marcada con la cinta roja.
El chico miró el libro y, con gran sorpresa exclamo: ¡¡Abuela, eres tú!!
Eres la mujer de la foto.
Ni afirmó, ni negó, tan sólo le dijo: Cruza la puerta del castillo. El cerdito te guiará por el camino abrupto y empinado hasta llegar al puente de Carlos IV que cruza el río Moldava. Crúzalo y mira a los ojos, uno por uno, a todos los santos de piedra que hay en ambos lados hasta llegar al otro lado del puente. Cuando llegues a la Torre de la Pólvora, sólo tienes que esperar justo debajo de la Torre.
No tardará en aparecer alguien que te mirara a los ojos y seguidamente te dira: ¡TE QUIERO!

Ricard

viernes, 24 de abril de 2009

LA JOROBADA DE NOTRE DAME



Creeis en las apariciones? Vaya preguntita, no? Pues en mi caso, puedo asegurar que desde un maravilloso setiembre del 2006, si.
Viajando por el mundo, uno se puede cruzar con infinidad de personajes, unos curiosos, otros misteriosos, y algunos que ni siquiera sabe uno como catalogarlo.
Fijaos bien en la fotografía que incia el texto. Es una señora un tanto pintoresca.
Realmente parece que este sacada de otra época. Su calzado, su abrigo, su bolso, su peinado... Pero bueno, puede ocurrir que algunas personas mayores , se quedan atrapadas en un tiempo que, para ellos fue de gran esplendor.
Si nos seguimos fijando, claramente podemos observar que tiene una prominente joroba, lo cual la hace andar inclinada hacia adelante. Hasta aqui todo puede seguir siendo normal, aunque hay que reconocer que uno no puede evitar girar la cabeza al pasar junto a la respetable señora.
Y si os digo que nos encontramos en Paris y que el puente que esta cruzando es justamente el que va a las puertas de la catedral de Notre Dame? Casualidad o misterio? En ese momento, no me lo podia creer. Mi mente empezo a hacerse una pelicula... seguro que es la esposa del jorobado... Que ha ido a hacer la compra... para tenerla prepara para cuando su querido esposo termine de limpiar las campanas de la mas alta torre.
Pues si, en esta vida todo puede pasar, pero lo mas dificil es estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado y sobretodo, tener la suerte de poderlo fotografiar.

lunes, 20 de abril de 2009

LA PUNTA DEL HILO


Hola a todos mis lectores, que supongo, que de momento serán muy pocos.
Hace ya muchos meses(que ya no se ni cuantos) decidí abrir mi blog.
En un par de ocasiones, emprecé a escribir algunas letras, borrar otras, escribirlas de nuevo, y sin convencimiento ni motivo, terminaba por cerrar el tema dejándolo para otro día.
Quizá, el problema es que no sabia por dónde empezar.
Hoy por fin, he encontrado la punta del hilo del cual voy a empezar a tirar.
Para ser sincero, lo único que tenía el día que configuré por primera vez el blog fue el titulo: "IMAGINACIÓN DESBORDANTE". (Ya os habréis dado cuenta que el actual es otro).
Lo único que necesitaba para llevar esto adelante era un motivo, algo que contar, algo que mostrar y algo que pueda interesar a alguien.
Siempre he tenido una compañera fiel que me sigue alli donde voy y que desde que la era digital llego plenamente en nuestras vidas, intento no separarme de ella.
Pocas veces me ha fallado, (no puedo decir que ninguna), pero siempre compensado con sus maravillosas sorpresas .
Ya forma parte de mi, y como supongo que estáis intuyendo, ella es MI CÁMARA DE FOTOS.Se puede decir que ha hecho posible, inmortalizar la ultima etapa de mi vida, que por cierto ha sido la mejor en todos los aspectos.
No os creáis que es una cámara profesional, ni supongo que su precio fue de las mas caras (el precio no lo se porque fue un regalo), pero nunca imagine que un objetivo tan básico captara tantas maravillas y pudiera inmortalizar tantos momentos felices.
Pues sencillamente, este va a ser el blog que voy a escribir, relatar y mostrar. Veréis imágenes curiosas, increíbles algunas, otras, difíciles de lograr gracias a la casualidad, y la mayoría de ellas en países maravillosos que he tenido el placer de visitar.
Empezando a buscar, entre miles de fotos, encontré la que podéis observar, y que me llamó mucho la atención. Esa foto hizo que cambiara el titulo de mi reción estrenado blog.
Paseando por las calles de Bilbao, hace exactamente dos años (fue en el puente del 1 de mayo del 2007), hacia un día gris, y de vez en cuando caía un chirimiri, como le llaman allí a esa lluvia fina que no se nota, pero que cala. Es curioso, pero cuando llueve o parece que va a llover, todos vamos mas rápidos aunque no tengamos ninguna prisa. Antes de llegar a un cruce había una librería y leí en el cristal del escaparate el texto de la imagen:"AYER ES HISTORIA, MAÑANA ES UN MISTERIO, HOY ES UN REGALO". En un primer momento, me hizo gracia y seguí andando. De repente, me pare y pensé, esto hay que fotografiarlo...Y sin pensarlo volví hacia atrás (no puedo decir que estaba muy lejos, de hecho, creo que estaba en el cruce esperando que el semáforo cambiara de color para cruzar), y le hice la foto que podéis ver. Incluso se puede leer quien es la autora. Tal vez no sea una magnifica foto, y mucho menos para abrir un blog, pero me parecen unas palabras muy apropiadas y significativas ya que son las que han dado el titulo a mi recién estrenado Blog.

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